lunes, 21 de agosto de 2017

Los 7 saberes necesarios para la educación del futuro (Morin, 1999)

El filósofo y sociólogo francés Edgar Morin, escribe junto con la UNESCO un libro acerca de los saberes necesarios para la educación del siglo XXI. Los 7 saberes que determinaron son los siguientes:

1. Las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión, habla de la necesidad del conocimiento acerca del conocimiento, que sirve para preparar a las personas para distinguir entre la ilusión y los errores, y la lucidez.

2. Los principios de un conocimiento pertinente, habla de un conocimiento capaz de envolver problemas globales y locales, dentro de un contexto conjunto lleno de relaciones e influencias entrelazadas.

3. Enseñar la condición humana, habla del conocimiento y conciencia de la complejidad del ser humano como identidad común, con su unidad y diversidad; y de las ciencias que hemos creado. 
4.  Enseñar la identidad terrenal, habla de comprender la complejidad de la era planetaria, sus orígenes, su desarrollo y su devenir en el siglo XXI.

5. Enfrentar las incertidumbres, habla de enseñar estrategias creativas para enfrentar incertidumbres en las ciencias, para adaptarnos al futuro, ahora más que nunca, incierto.

6. Enseñar la comprensión, habla de educar para comprendernos como humanos que se relacionan, educar para la paz y prevenir la incomprensión que cae en racismo y xenofobia.

7. Por último, la ética del género humano habla de comprender la condición humana como especie, individuos y sociedad, para poder "establecer una relación de control mutuo entre la sociedad y los individuos por medio de la democracia y concebir la Humanidad como comunidad planetaria" (p. 4).

Mi cita favorita del libro es:

"Hay una muy débil integración de la experiencia humana adquirida y un muy fuerte desperdicio de esta experiencia en gran parte derrochada por cada generación. Sin duda alguna, hay un enorme desperdicio de la adquisición en la historia; muchas buenas ideas no han sido integradas, por el contrario han sido rechazadas por las normas, los tabúes, las prohibiciones" (p. 45).

Estoy de acuerdo con este argumento porque toda la historia ha determinado un camino que cierra sus puertas a pensamientos diferentes, encierra un miedo a lo que ignora la mayoría - que es en realidad una minoría - de los terrícolas, y creo que es importante para la educación del futuro estar abierto a escuchar y comprender las mentes de todas las personas, sin aferrarnos a lo que dicta el conocimiento recordado.